Dolores Hidalgo: Cuna de La Independencia Nacional

Inicio | Dolores Hidalgo Cuna de La Independencia Nacional | Orígenes y Fundación
Orígenes y Fundación
En la primera mitad del siglo de la conquista, a la llegada de los españoles al territorio central de los chichimecas se encontraron que al otro lado de la sierra de Guanajuato había una aldea indígena de nombre comacorán, y como las autoridades españolas nunca mostraron respeto para las propiedades de los indios, a partir de los años cincuentas del siglo XVI empezaron a dar tierras a hombres blancos, abarcando las sementeras de los aborígenes.

Esas tierras dadas como “mercedes reales” se fueron concentrando en pocas manos hasta que se formó como propiedad de un solo hombre, quedando la aldea comacorán dentro de los límites de la Hacienda de la Erre –nombrada así por la forma que tomaba de esa letra del alfabeto- entre los años 1534 -1540.

Era propiedad de Hernán Carrillo Altamirano, abogado de la Real Audiencia, quien compró la Merced y un sin fin de tierras para extender su posesión.

En el año de 1568 el Virrey Martín Enríquez de Almanza erigió la Congregación de Ntra. Sra. de los Dolores en el sitio donde estaba asentada la ranchería otomí de nombre comacorán quedando ésta sujeta, eclesiástica y civilmente a la Villa de San Miguel el Grande y, por lo mismo, correspondía a la Vicaría de Nuestra Señora de la Asunción de la Erre, ayuda de parroquia de dicha villa, ejercer la jurisdicción eclesiástica en ella.

Dolores Hidalgo Guanajuato
En 1643 el Mariscal de Castilla, maestre de campo Don Agustín Guerrero de Luna y Doña María Teresa de Villaseca, fincaron la ranchería de San Cristóbal en cocomacan, que en nuestro idioma significa lugar donde se cazan tórtolas comenzando la construcción de la Congregación de Nuestra Señora de los Dolores.

A partir de esta fecha comienza a presentarse en documentos el nombre de cocomacan, en lugar de comacorán. Probablemente la palabra se deformó en la transición oral, de lo autóctono a lo hispano, con el transcurso de los años tuvo un lapsus de vaguedad fonética que finalmente derivó en cocomacan.

El 20 de septiembre de 1710, funciona la nueva jurisdicción parroquial creada para la Congregación de Nuestra Señora de los Dolores. La Vicaría de la Hacienda de la Erre se separa de San Miguel el Grande y da lugar a este nuevo espacio geo-político. Entonces, 191 años después de iniciada la conquista (1519-1710), aparece Dolores como pueblo-parroquia.

En 1710 al dividirse el curato de San Miguel El Grande, Álvaro de Osio y Ocampo obtuvo por concurso de oposición la nueva parroquia y decide ampliar la antigua congregación comprando tierras para crear su propio pueblo y construir la iglesia parroquial.

El 15 de diciembre de 1790, el Intendente de Guanajuato, don Andrés Amat y Tortosa, ordena pasar la antigua Congregación a Pueblo, para cumplir con la Ordenanza XIII de Intendentes, que suprimía el antiguo sistema de las congregaciones. El 31 de diciembre de ese año, dejaron de ejercer jurisdicción civil y criminal las autoridades de la Villa de San Miguel el Grande, encabezadas por Don Juan de Santelices, a cuya jurisdicción correspondía esa Congregación. Así quedó erigido el Pueblo de Dolores, independizándose de San Miguel el Grande y fundándose su Primer Ayuntamiento cuyos funcionarios designó el Padre José Antonio Gallaga, primo de don Miguel Hidalgo.

Por la costumbre, ignorancia, o poca importancia para la época, Dolores siguió llamándose indistintamente Congregación o Pueblo hasta por el año de 1813, según consta en algunos documentos.